Despierto todas las mañanas pensando si en verdad era aquí donde debía de llegar. Me miró al espejo y sonrió pensando que puede ser peor, pero muy dentro de mi siento que en verdad no es así...
Desorientada y confundida, sin saber que pensar ni decir, siguiendo mi día como una oración aprendida...
Otra vez retrocedo y me quedo mirando a la nada, esperando que alguien me despierte, esperando que alguien me diga "terminamos de grabar"
Otra vez ese dolor de cabeza, la falta de aire cuando lloro y esos movimientos involuntarios de mis manos cuando recuerdo todo... Retrocedo... Y vuelve a doler.
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